viernes, 4 de septiembre de 2026
Tecnología

Malos hábitos al conducir que dañan prematuramente la transmisión de tu vehículo

Expertos en mecánica automotriz advierten que el orden al estacionar y el uso incorrecto de los pedales reducen la vida útil de los componentes internos.

Redacción El Heraldo Digital
Foto: motorpasion.com.mx

La mayoría de los automovilistas en México desconocen que el procedimiento para estacionar un vehículo automático puede comprometer seriamente la transmisión. Al colocar la palanca en la posición de estacionamiento (P) antes de accionar el freno de mano, el peso total del coche recae sobre un pequeño perno de seguridad llamado 'trinquete de estacionamiento'. Este componente, diseñado únicamente para evitar que el engranaje se mueva, termina soportando tensiones para las que no fue fabricado, lo que a largo plazo deriva en averías costosas y ruidos mecánicos al intentar cambiar de marcha posteriormente.

La técnica correcta consiste en mantener el pedal del freno presionado hasta que el vehículo se detenga por completo, aplicar el freno de mano y, solo entonces, desplazar la palanca a la posición P. Este orden garantiza que el freno de mano asuma la carga del vehículo, liberando a la transmisión de cualquier esfuerzo mecánico innecesario. Esta recomendación, respaldada por especialistas en mantenimiento preventivo, es fundamental para evitar reparaciones mayores en los sistemas de transmisión automática que prevalecen en las ciudades mexicanas.

Otro hábito recurrente que afecta la integridad mecánica es el uso inadecuado de los pedales durante la marcha. Muchos conductores suelen mantener el pie izquierdo descansando sobre el pedal del freno o, en modelos con transmisión manual, sobre el embrague. Esta práctica, conocida como 'pie apoyado', genera un desgaste prematuro en las balatas y puede causar el sobrecalentamiento del sistema de frenado, además de una fricción constante en el mecanismo del clutch que reduce drásticamente su vida útil.

Asimismo, realizar cambios de marcha (como pasar de reversa a directa) mientras el vehículo aún se encuentra en movimiento es una de las causas principales de daños en los engranajes internos. Los fabricantes sugieren que el coche debe estar totalmente inmovilizado antes de realizar cualquier cambio en el selector de marchas. Estas sencillas medidas, aunque parecen insignificantes en el día a día, contribuyen a preservar el valor de reventa del automóvil y a evitar visitas imprevistas a los talleres mecánicos.

Finalmente, la revisión periódica de los niveles de fluido de la transmisión es un complemento indispensable para cualquier plan de mantenimiento. Aunque muchos usuarios ignoran este apartado, un aceite degradado o insuficiente acelera el deterioro provocado por los malos hábitos de conducción. Adoptar un manejo más consciente no solo extiende la durabilidad del motor y la caja de velocidades, sino que mejora la seguridad vial en calles y carreteras de todo el país.

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