jueves, 6 de agosto de 2026
México

Retos y modalidades para obtener una pensión bajo la Ley 97

Los trabajadores bajo la Ley 97 del IMSS enfrentan un panorama distinto al de la generación anterior, requiriendo planeación estratégica para su retiro.

Redacción El Heraldo Digital
Foto: eleconomista.com.mx

Los trabajadores mexicanos que comenzaron a cotizar ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a partir del 1 de julio de 1997 enfrentan un esquema de retiro basado estrictamente en el ahorro individual. A diferencia de la Ley 73, que garantizaba pensiones vitalicias financiadas por el Estado y los empleadores, los asegurados actuales deben gestionar su futuro a través de sus cuentas individuales en las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore).

El sistema actual establece que el monto de la pensión dependerá directamente de los saldos acumulados durante la vida laboral, las aportaciones voluntarias y los rendimientos generados. Este cambio estructural implica que el trabajador es el principal responsable de la suficiencia de sus recursos, lo que exige una comprensión clara de las cuatro modalidades de retiro vigentes: la pensión de cesantía en edad avanzada, la vejez, la negativa de pensión y el retiro programado o renta vitalicia.

Para acceder a la pensión de cesantía en edad avanzada, el trabajador debe cumplir con la edad mínima de 60 años y contar con el número de semanas cotizadas requerido por la ley vigente. En el caso de la pensión por vejez, el requisito es alcanzar los 65 años de edad. Es fundamental que los trabajadores verifiquen periódicamente su estado de cuenta en la Afore para detectar cualquier irregularidad en las semanas cotizadas o en la información personal que pudiera afectar el trámite final.

En situaciones donde los recursos acumulados no son suficientes para contratar una renta vitalicia o un retiro programado, el trabajador puede solicitar la negativa de pensión. Este documento permite al asegurado retirar la totalidad de su saldo acumulado en una sola exhibición, siempre que cumpla con los requisitos legales establecidos. Es una alternativa diseñada para quienes, tras años de esfuerzo, no alcanzan los parámetros mínimos para una pensión mensual.

Especialistas en seguridad social sugieren que, ante este escenario, la aportación voluntaria se vuelve una herramienta indispensable para mejorar la tasa de reemplazo. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ha enfatizado la importancia de la educación financiera para que los trabajadores tomen decisiones informadas sobre su futuro, evitando depender exclusivamente de la pensión mínima garantizada. La planeación anticipada sigue siendo la mejor estrategia para mitigar la incertidumbre económica al llegar a la edad de retiro.

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