viernes, 4 de septiembre de 2026
México

Encharcamientos en ciclovías de CDMX elevan riesgos para usuarios en vialidades primarias

Las fuertes lluvias en la capital han dejado ciclovías inundadas en Reforma, Insurgentes y Tlalpan, obligando a los ciclistas a invadir carriles vehiculares.

Redacción El Heraldo Digital
Foto: excelsior.com.mx

Las intensas precipitaciones registradas este domingo en la Ciudad de México han provocado severos encharcamientos en las ciclovías de vialidades estratégicas como Paseo de la Reforma, Avenida Insurgentes y Calzada de Tlalpan. La acumulación de agua ha dejado tramos intransitables, obligando a los usuarios de bicicletas a abandonar el carril confinado para incorporarse al flujo vehicular de los automotores, exponiéndose a caídas y a un mayor riesgo de sufrir percances viales.

Usuarios habituales de estas rutas han reportado que la falta de mantenimiento en los sistemas de drenaje y alcantarillado dentro del carril confinado es un problema recurrente durante la temporada de lluvias. Esta situación no solo dificulta el tránsito de quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte principal, sino que genera puntos de conflicto constantes entre ciclistas y automovilistas al disputar el espacio de rodamiento en calles con alta carga vehicular.

El incremento en el uso de los carriles centrales y laterales por parte de los ciclistas, derivado de las condiciones anegadas, ha sido señalado por organizaciones de movilidad como un factor de vulnerabilidad crítica. Ante este panorama, se han hecho llamados a las autoridades de la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México para implementar brigadas de limpieza inmediata en las coladeras situadas sobre las rutas ciclistas, con el fin de evitar accidentes fatales en los días de tormenta.

Aunque existen propuestas por parte de colectivos para rediseñar la infraestructura pluvial en las ciclovías más afectadas, hasta el momento no se han concretado obras mayores que garanticen el correcto desalojo de agua en estos tramos. Mientras tanto, los ciclistas se ven obligados a extremar precauciones ante el pavimento resbaladizo y la visibilidad reducida que caracteriza a las jornadas de lluvia intensa en la metrópoli.

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